Psicología Infantil y Adolescentes
¿Notas que tu hijo/a no está bien y no sabes cómo ayudarle?
Cuando un hijo/a no está bien, acaba envolviendo en malestar a toda la familia. Y muchas veces, junto a la preocupación, aparece algo más difícil de nombrar: la duda de: » ¿estaré haciendo algo mal? Y de ahí se desencadena un miedo a que alguien te juzgue por cómo lo estás llevando.
Aquí no vas a encontrar eso.
En Supernova creamos un espacio donde entender qué le está pasando a tu hijo/a y, si hay algo en la dinámica familiar que está influyendo, lo miramos juntos. Sin señalar, sin culpar. Pero sí con honestidad y con las herramientas para poder cambiarlo.
Porque a veces hay cosas que reorientar. Y eso no significa que hayas fallado, significa que estás dispuesta/o a hacer algo diferente.
¿Cómo se manifiesta su malestar?
Los niños y adolescentes raramente dicen «no estoy bien». Lo expresan de otras formas:
- Rabietas que no ceden con la edad
- Tristeza o apatía que se prolonga en el tiempo
- Cambios bruscos de humor o de comportamiento
- Problemas en el colegio que antes no existían
- Aislamiento de amigos o familia
- Miedos que le limitan el día a día
- Dificultades para dormir
- Dolores físicos sin causa aparente
- Mentiras o conductas que no entiendes
Si algo de esto te suena, no significa que estés fallando como madre o padre. Significa que tu hijo/a necesita un espacio donde poder expresar lo que no sabe poner en palabras todavía.
Y tú, ¿cómo estás?
Cuando un hijo/a no está bien, toda la familia lo nota. Y muchas veces los padres acaban cargando con una mezcla de agotamiento, culpa y sensación de no saber qué hacer.
En Supernova también te acompañamos a ti. Porque entender lo que le pasa a tu hijo/a es mucho más fácil cuando tú también tienes un espacio donde procesar lo que estás viviendo.
¿Cómo trabajamos?
Con los más pequeños
A través del juego, el dibujo y herramientas adaptadas a su mundo. Los niños no necesitan palabras para trabajar en terapia, necesitan un espacio seguro donde expresarse a su manera.
Con adolescentes
Desde la confianza y sin juicio. Sabemos que un adolescente no se abre con cualquiera. Creamos un espacio donde puedan ser ellos mismos sin sentir que les estamos evaluando.
Con las familias
Porque los cambios que se trabajan en consulta necesitan tener continuidad en casa. Acompañamos también a los padres con herramientas concretas para sostener el proceso desde el día a día.
No hace falta tener todo claro para pedir ayuda.
Solo hace falta notar que algo necesita atención.