Neuropsicología
¿Y si lo que te cuesta tiene una explicación que todavía no conoces?
A veces la dificultad está en aprender, en concentrarse, en organizarse o en recordar. Y con demasiada frecuencia se explica con etiquetas que duelen: vago/a, despistado/a, desmotivado/a, “no se esfuerza”.
Pero muchas veces hay un funcionamiento cognitivo detrás que merece mirarse con calma y con detalle. La neuropsicología estudia cómo funciona el cerebro y cómo ese funcionamiento influye en el aprendizaje, la conducta, las emociones y la vida diaria.
No hace falta tener un diagnóstico para venir. Basta con querer entender mejor qué está pasando.
¿Te identificas con esto?
Las dificultades cognitivas no siempre tienen un nombre claro y pueden aparecer a cualquier edad. A veces se notan así:
- Tu hijo/a se distrae con facilidad, le cuesta organizarse o terminar lo que empieza
- Estudia mucho, pero el esfuerzo no se refleja en los resultados
- Le cuesta regular sus emociones, tolerar la frustración o relacionarse con los demás
- Sospechas TDAH, autismo, altas capacidades, dislexia u otra dificultad del aprendizaje y quieres una valoración rigurosa
- Después de un ictus, un traumatismo craneoencefálico u otra enfermedad neurológica, notas cambios en la atención, la memoria o el lenguaje
- Notas olvidos o cambios cognitivos en ti o en un familiar mayor y quieres saber qué está pasando
No necesitas tenerlo claro ni saber cómo se llama lo que ocurre. Entender cómo funciona una mente es el primer paso para acompañarla mejor.
¿Qué aporta la neuropsicología?
Una evaluación psicopedagógica suele responder a cómo está aprendiendo una persona y qué apoyos necesita en el entorno educativo. La valoración neuropsicológica da un paso más: estudia cómo funciona cognitivamente (atención, memoria, funciones ejecutivas, lenguaje, velocidad de procesamiento, razonamiento, habilidades visuoespaciales, cognición social…) y qué procesos pueden estar detrás de lo que cuesta.
Un ejemplo: si tu hijo/a tiene dificultades con las matemáticas, miramos su competencia matemática, pero también su atención, su memoria de trabajo o su capacidad de abstracción, para entender el porqué.
No se trata solo de pasar pruebas. Unimos tu historia, lo que ocurre en el día a día y los resultados para dibujar un perfil global, con sus fortalezas y sus dificultades. Por eso es una valoración más completa y también más extensa.
¿En qué consiste una valoración neuropsicológica?
Es un proceso individualizado que se adapta a cada persona y a su motivo de consulta. Así lo hacemos:
🗣️ Entrevista y recogida de información
Conocemos el motivo de consulta, la historia evolutiva, la escolarización y el día a día. Con niños y niñas también escuchamos a la familia y, cuando hace falta, al colegio.
🧩 Evaluación de los procesos cognitivos
Según cada caso valoramos razonamiento, atención, memoria y aprendizaje, funciones ejecutivas, velocidad de procesamiento, lenguaje y habilidades visuoespaciales.
🎯 Evaluación según el motivo de consulta
Orientamos la valoración a lo que os preocupa: TDAH, autismo, altas capacidades, dificultades de aprendizaje, discapacidad intelectual u otros perfiles del neurodesarrollo. En adultos, alteraciones por daño cerebral, enfermedades neurológicas o deterioro cognitivo.
🔍 Integración de resultados
Los resultados no se leen por separado: los unimos a la entrevista y al funcionamiento real de la persona para entender qué procesos están detrás de las dificultades.
📄 Informe neuropsicológico
Recoge los resultados, la interpretación del perfil, las conclusiones y las recomendaciones de intervención o seguimiento.
💬 Sesión de devolución
Te explicamos los resultados con palabras claras, resolvemos tus dudas y te orientamos sobre qué medidas pueden ayudar más.
Puedes optar por una valoración completa o por una centrada en un área concreta (TDAH, autismo, altas capacidades, dislexia y disortografía, TEL, doble excepcionalidad o deterioro cognitivo en personas mayores). Te orientamos sobre cuál encaja mejor en tu caso. Puedes consultar las tarifas en nuestra página de Tarifas.
Intervención neuropsicológica
Partimos de la evaluación del perfil cognitivo, emocional y funcional de cada persona para diseñar un plan individualizado. El objetivo no es solo entrenar una función concreta, sino que la persona funcione mejor en su vida diaria y en los lugares donde se mueve: casa, colegio, trabajo, relaciones.
Trabajamos con niños, niñas y adolescentes (TDAH, autismo, altas capacidades, dificultades de aprendizaje, discapacidad intelectual, TANV u otros perfiles del neurodesarrollo) y también con adultos. Esto es lo que trabajamos:
🧠 Funciones cognitivas
Atención, percepción, lenguaje, razonamiento y funciones ejecutivas: planificar, organizarse, cambiar de estrategia, frenar impulsos y resolver problemas.
💛 Regulación conductual y emocional
Reconocer y manejar las emociones, tolerar la frustración, ganar autocontrol y contar con estrategias para regularse.
🌱 Autonomía
Rutinas, organización y gestión del tiempo para ganar independencia en el día a día.
📚 Aprendizaje y habilidades sociales
Estrategias de estudio adaptadas al perfil de cada niño o niña, y apoyo para comprender situaciones sociales, comunicarse y resolver conflictos.
👨👩👧 Orientación y apoyo familiar
Pautas y estrategias para entender el perfil, favorecer la regulación y llevar lo aprendido a casa.
🏫 Orientación y apoyo docente
Coordinación con profesorado y orientadores para trasladar las estrategias a situaciones reales de aprendizaje y adaptar las recomendaciones a lo que necesita cada alumno.
Neuropsicología en adultos y daño cerebral
Cuando hay daño cerebral adquirido (ictus, traumatismos craneoencefálicos, tumores u otras patologías neurológicas), deterioro cognitivo o una enfermedad neurodegenerativa, trabajamos con rehabilitación neuropsicológica: ejercicios para recuperar determinadas funciones y estrategias de compensación para afrontar mejor el día a día.
Podemos abordar atención, memoria, funciones ejecutivas, lenguaje, velocidad de procesamiento, orientación y otras funciones afectadas. Y tenemos en cuenta cómo influyen estas dificultades en el estado de ánimo, la conducta, las relaciones familiares, la sexualidad y la autonomía, con orientación a la familia y a las personas que cuidan.
Lo que aprendes en consulta tiene que llegar a tu día a día
Por eso, cuando hace falta, trabajamos junto a la familia, con el centro educativo y con otros profesionales implicados (psicólogos, logopedas, terapeutas ocupacionales, psiquiatras, neurólogos…).
La neuropsicología y la psicoterapia no se excluyen, se complementan. La psicoterapia abarca sobre todo lo emocional, lo conductual y lo relacional; la neuropsicología añade el funcionamiento cognitivo y cómo repercute en la conducta y en la vida cotidiana. En muchas personas, coordinar ambas permite atender todo lo que necesitan.
Entender cómo funciona tu mente, o la de tu hijo/a, lo cambia todo.
Cuéntanos qué te preocupa y vemos juntos por dónde empezar.